Ir al contenido principal

La derrota de Corde-rón

Ha  pasado  más de  año y medio que Felipe Calderón dejó la presidencia nacional de México, llevándose a rastras miles de muertos, un Estado Fallido, una guerra sin cuartel, una economía débil y la fractura del Partido Acción Nacional, aquél que lo llevó a la victoria.

Si recordamos las elecciones presidenciales, veíamos una Josefina Vázquez Mota alejada –y cansada- del grupo del presidente en turno, manejando decisiones y eligiendo a su propio equipo de campaña. No se le puede reprochar la derrota cuando su partido la dejó sola.

Hoy, los únicos sobrevivientes del “hijo desobediente” fueron aquellos que dejaron en bancarrota todo el sistema político que tenía el partido blanquiazul: Javier Lozano, Beatriz Zavala, Juan Francisco Molinar Horcasitas, Mariana Gómez del Campo y por supuesto el delfín de las batallas Ernesto Cordero.

Todos mantienen un perfil bajo, ninguno se ha desempeñado o promovido como una carta fuerte, ni siquiera son competitivos  ante la política pura y natural que impera en nuestro país; sobra decir que ninguno ha ganado una elección popular y aun así exigen como si fueran ganadores.

Hoy sabemos el resultado fallido de Ernesto Cordero ante la elección interna del PAN, no supo, no sabe ni conoce el dominio de un político como lo es Madero. Madero es cierto, no tiene talento pero conoce la regla básica de la política: No importa quién eres sino con quién estás.

Eso no lo aprendió y tal vez no lo instruyeron, sobra decir que el PAN no es el PRI, ni es el PRD aunque se diga que la forma es fondo. El PAN tiene sus estatutos y sus alfiles bien definidos. Cordero pagó todas las cartas rotas que Felipe jugó dentro  y fuera del partido.

Lástima que no contemplaron en esta reforma política electoral, la disolución de los 200 representantes que llegan  por la vía plurinominal. Ellos no sirven ni para el Estado, ni para el país, ni para el gobierno. Su costo –producción no es proporcional a su nivel político.


Lamentablemente, tendremos cuatro años más en el poder a estos distinguidos personajes de la política, que no reflejan más que una derrota visible en sus rostros, que suspiran a una gloria que nunca tendrán y pretenden seguir comiendo y bebiendo del pueblo, por eso tenemos y formamos a la clase política como es… perdedora. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Y gana la Izquierda? ¿Con un candidato priista?

Las elecciones en Guerrero están más que dadas y pintadas para que no se mueva ninguna pieza del ajedrez político: el ex priista Ángel Aguirre ha levantado la mano de la victoria y será (esperemos que así lo ratifique el Instituto Electoral del Estado de Guerrero) el próximo gobernador de aquella entidad del pacífico. Aunque se esperaba un clima político-social inusitado, todo transcurrió en severa calma, bueno, si es que calma le podemos adjuntar el espionaje telefónico, acusaciones entre candidatos, cacicazgos y compadrazgos políticos, etc. Sí, una vez más compruebo mi teoría que, en la política no importa qué se hace para ganar, sino quiénes lo hacen para ganar. Pero, ¿Por qué tanta efusividad perredista y contento panista si el virtual gobernador es de cepa priista? Pareciera ser que su único objetivo en la vida amorfa de esta alianza es que el PRI no pinte una raya más al tigre, pero ¡si el cachorro mamo de él! Es lamentable que la ideología política se pierda una vez que llegan e...

La personalidad. El factor que Influye tu vida.

Hace unos días estuve en platicas con amigos de vocación política y entre discusiones y debate, acordamos que influye mucho la personalidad en una persona para que pueda existir ese respeto y esa inquietud de ser admirado. Como en toda filosofía; la palabra personalidad tiene mucha historia y muchos significados, la palabra personalidad proviene del latín "personae", que era un término que utilizaban los romanos para referirse a las máscaras que utilizaban en el teatro para representar a un ser, de ahi también la palabra personaje. Buscando una definición objetiva he llegado a la conclusión y compartó la escencia que Hans J. Eysenck, hace de personalidad "es la suma total de los patrones de conducta actuales o potenciales de un organismo, en tanto que determinados por la herencia o la crianza, se origina y desarrolla mediante la interacción funcional de los cuatro sectores principales en el que dichos patrones de conducta están organizados: el sector cognitivo (intelig...