
Ha pasado una semana sobre lo ocurrido en el antro News Divine en la delegación Gustavo A. Madero y las cabezas han caído, pero hay una que insiste en permanecer quieta, inerte ante los ataques políticos y sociales: Joel Ortega.
Joel Ortega es ahora, la moneda de cambio de Marcelo Ebrard, como lo fue hace cuatro años en sentido inverso, donde en la Delegación Tlahuac se desataba la furia del pueblo al matar a miembros policíacos y que el ahora jefe de Gobierno, sufrió el embate social y político del ex presidente Fox.
¿Cuánto vale la cabeza de Ortega para el jefe capitalino? Pues si analizamos que los errores de la seguridad publica en operativos; el favoritismo político encausado a un movimiento partidista; la inactividad policiaca en el Centro de la Ciudad de México y la falta de protección a instituciones federales hace que su cabeza... ¿valga mucho?
Más que sus errores, a Joel Ortega le ha valido la incondicionalidad con la que trabaja; el estar al mando de un partido político donde la imagen de don Andrés no se vea afectada, alimenta esta posición de su cabeza por parte del PAN. ¿Cómo olvidar el mes y medio sin paseo de la reforma? No señor Ortega, eso sigue en la imagen de miles de mexicanos que necesitamos lo que usted ¿representa? o “representa”: seguridad.
Los errores de su cuerpo policiaco ha evidenciado la falta de especialización y de formación en derechos humanos de los agentes, ha evidenciado la falta de humanismo, de primeros auxilios, de tratar a las personas como eso: personas.
Por su parte, la Bancada del Partido Acción Nacional la Asamblea Legislativa exige su remoción, sin embargo carece de facultades para hacerlo, el único que puede –como facultad constitucional- es el presidente Calderón.
Queda en turno conocer si vale la pena sacrificar una cabeza tan codiciada por la oposición, Felipe tiene esa potestad constitucional, pero ¿vale la pena cortarle su cabeza en estos momentos?...
Joel Ortega es ahora, la moneda de cambio de Marcelo Ebrard, como lo fue hace cuatro años en sentido inverso, donde en la Delegación Tlahuac se desataba la furia del pueblo al matar a miembros policíacos y que el ahora jefe de Gobierno, sufrió el embate social y político del ex presidente Fox.
¿Cuánto vale la cabeza de Ortega para el jefe capitalino? Pues si analizamos que los errores de la seguridad publica en operativos; el favoritismo político encausado a un movimiento partidista; la inactividad policiaca en el Centro de la Ciudad de México y la falta de protección a instituciones federales hace que su cabeza... ¿valga mucho?
Más que sus errores, a Joel Ortega le ha valido la incondicionalidad con la que trabaja; el estar al mando de un partido político donde la imagen de don Andrés no se vea afectada, alimenta esta posición de su cabeza por parte del PAN. ¿Cómo olvidar el mes y medio sin paseo de la reforma? No señor Ortega, eso sigue en la imagen de miles de mexicanos que necesitamos lo que usted ¿representa? o “representa”: seguridad.
Los errores de su cuerpo policiaco ha evidenciado la falta de especialización y de formación en derechos humanos de los agentes, ha evidenciado la falta de humanismo, de primeros auxilios, de tratar a las personas como eso: personas.
Por su parte, la Bancada del Partido Acción Nacional la Asamblea Legislativa exige su remoción, sin embargo carece de facultades para hacerlo, el único que puede –como facultad constitucional- es el presidente Calderón.
Queda en turno conocer si vale la pena sacrificar una cabeza tan codiciada por la oposición, Felipe tiene esa potestad constitucional, pero ¿vale la pena cortarle su cabeza en estos momentos?...
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