
El presidente Felipe Calderón rindió su tercer informe de gobierno en una fecha que a muchos nos hace extraño: un día después de la señalada por la constitución en Palacio Nacional y realmente las cuentas, no han sido como las esperadas y mucho menos, las anheladas.
La convocatoria fue para la clase política en general, los poderes de la Unión, así como líderes sindicales y empresarios que en cierta manera aportan su riqueza a nuestro país, en un evento en la cual, expuso la fortaleza del poder ejecutivo pero también denostó la gran problemática que vive México y el mundo.
Su defensa ante el poder político se fundó en cinco problemas que su administración tuvo que lidiar este año: la crisis económica; el virus de la influenza; el combate al crimen organizado; la caída en la producción de petróleo y la falta de agua.
Ante ello, propuso un plan de diez acciones para transformar México:
1. Destinar toda la fuerza y recursos de Estado para frenar el crecimiento de la pobreza, por ello propondré un presupuesto que no reduzca el gasto en el combate a la pobreza y que lo blinde para evitar desvíos en cualquier orden de gobierno.
2. Alcanzar la cobertura universal de salud.
3. Alcanzar una educación de calidad y superar el marasmo de intereses a fin de que la educación sea la puerta grande para salir de la pobreza.
4. Una reforma profunda a las finanzas públicas para hacer más con menos. El gobierno será el primero en poner el ejemplo en la racionalidad del gasto. El gobierno no pedirá un esfuerzo que él mismo antes no haya hecho. Además lograr reformas para reducir la evasión fiscal, tener una mayor recaudación aumentando la base gravable
5. Una reforma económica de fondo para lograr una economía más competitiva, lo que implica una nueva generación de reformas al sector energético. El objetivo es una transformación de raíz en contra de los privilegios y a favor de la transparencia. Una segunda generación de reformas en la industria petrolera.
6. Una reforma al sector de telecomunicaciones para lograr la competencia y la convergencia.
7. Una reforma laboral que fortalezca los derechos de los trabajadores.
8. Una reforma regulatoria de fondo que permita contar con una regulación con base cero que facilite la vida de los ciudadanos.
9. Profundizar y ampliar la lucha frontal contra el crimen organizado y enfocar principalmente el fortalecimiento de acciones contra delitos como el robo, la extorsión y el secuestro.
10. Emprender una reforma política de fondo que incluye a la electoral en donde se dejaron algunos pendientes. El objetivo es plantearnos si el actual sistema político permite procesar los conflictos. Pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva. Un sistema político que haga de manera correcta la corresponsabilidad entre los tres poderes y los tres ordenes de gobierno.
Nada nuevo bajo el sol, mucho que criticar y poco que pensar. El tercer informe no nos deja con un buen sabor de boca y menos, cuando estas acciones se necesitaban desde un inicio del mandato. Veremos las reacciones en próximos días.
La convocatoria fue para la clase política en general, los poderes de la Unión, así como líderes sindicales y empresarios que en cierta manera aportan su riqueza a nuestro país, en un evento en la cual, expuso la fortaleza del poder ejecutivo pero también denostó la gran problemática que vive México y el mundo.
Su defensa ante el poder político se fundó en cinco problemas que su administración tuvo que lidiar este año: la crisis económica; el virus de la influenza; el combate al crimen organizado; la caída en la producción de petróleo y la falta de agua.
Ante ello, propuso un plan de diez acciones para transformar México:
1. Destinar toda la fuerza y recursos de Estado para frenar el crecimiento de la pobreza, por ello propondré un presupuesto que no reduzca el gasto en el combate a la pobreza y que lo blinde para evitar desvíos en cualquier orden de gobierno.
2. Alcanzar la cobertura universal de salud.
3. Alcanzar una educación de calidad y superar el marasmo de intereses a fin de que la educación sea la puerta grande para salir de la pobreza.
4. Una reforma profunda a las finanzas públicas para hacer más con menos. El gobierno será el primero en poner el ejemplo en la racionalidad del gasto. El gobierno no pedirá un esfuerzo que él mismo antes no haya hecho. Además lograr reformas para reducir la evasión fiscal, tener una mayor recaudación aumentando la base gravable
5. Una reforma económica de fondo para lograr una economía más competitiva, lo que implica una nueva generación de reformas al sector energético. El objetivo es una transformación de raíz en contra de los privilegios y a favor de la transparencia. Una segunda generación de reformas en la industria petrolera.
6. Una reforma al sector de telecomunicaciones para lograr la competencia y la convergencia.
7. Una reforma laboral que fortalezca los derechos de los trabajadores.
8. Una reforma regulatoria de fondo que permita contar con una regulación con base cero que facilite la vida de los ciudadanos.
9. Profundizar y ampliar la lucha frontal contra el crimen organizado y enfocar principalmente el fortalecimiento de acciones contra delitos como el robo, la extorsión y el secuestro.
10. Emprender una reforma política de fondo que incluye a la electoral en donde se dejaron algunos pendientes. El objetivo es plantearnos si el actual sistema político permite procesar los conflictos. Pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva. Un sistema político que haga de manera correcta la corresponsabilidad entre los tres poderes y los tres ordenes de gobierno.
Nada nuevo bajo el sol, mucho que criticar y poco que pensar. El tercer informe no nos deja con un buen sabor de boca y menos, cuando estas acciones se necesitaban desde un inicio del mandato. Veremos las reacciones en próximos días.
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