
Hablar de la educación en México es generalizar a la sociedad y su conducta dentro de la misma. Ésta tiene diferentes conceptos pero solo una definición. Sin embargo, dejaré a un lado el debate para enfocarme a discutir el que más interesa: La educación dentro del sistema político.
Tenemos un sistema educativo pobre, mediocre, sin resultados y obsoleto. ¿Cuáles son las causas de ello? Tomemos tres en particular: Modelo educativo, malas políticas públicas y el Elba Esther Gordillo.
En el modelo educativo tenemos un sistema mediocre de enseñanza educativa. Mas horas no significa mejor resultados y mejor enseñanza. El modelo implementado en México no fomenta el libre pensamiento, la libertad de cátedra y un enriquecimiento d enseñanza que involucre a los alumnos y al maestro. Los resultados están a la vista: Reprobados en la prueba enlace, los alumnos no saben leer, mucho menos comprender, no sabemos contar, mucho menos multiplicar. No conocemos nuestra historia, mucho menos nuestra herencia.
Y ello conlleva a que el gobierno ha implementado políticas públicas ineficaces para poder elevar la calidad educativa. Los gastos que se realizan para una buena educación no sirven porque el objetivo no resuelve el problema mismo. La SEP no se ha involucrado en el papel de Estado impulsor de proyectos de investigación, de crecimiento y evaluación en el método educativo. Todo ha querido que se lleve por libros de texto gratuitos que siguen sin avanzar y quedarse en el texto de hace diez años.
Y el tercero pero no de menos importante; el magisterio y su líder Elba Esther Gordillo. Ella no dejará que ningún partido político –llámese Congreso de la Unión- se meta con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación simplemente porque no le interesa dividir su poder. Los maestros son un voto importante y un cheque en blanco para cualquiera que desee cobrarlo.
Las boletas de cada uno de ellos no es satisfactoria: más del 60% de la plantilla de maestros ha reprobado en enseñanza, no están preparados o no cuentan con certificados óptimos de transmitir el conocimiento. Sí, esas y muchas más son las causas de nuestro pésimo sistema educativo. La pregunta es ¿qué hacemos con la educación en México? ¿Quién se atreverá a cambiar el rumbo por el cual seguimos en la misma linea de pobreza educativa? Por lo menos nadie mientras “ella” siga viva…
Tenemos un sistema educativo pobre, mediocre, sin resultados y obsoleto. ¿Cuáles son las causas de ello? Tomemos tres en particular: Modelo educativo, malas políticas públicas y el Elba Esther Gordillo.
En el modelo educativo tenemos un sistema mediocre de enseñanza educativa. Mas horas no significa mejor resultados y mejor enseñanza. El modelo implementado en México no fomenta el libre pensamiento, la libertad de cátedra y un enriquecimiento d enseñanza que involucre a los alumnos y al maestro. Los resultados están a la vista: Reprobados en la prueba enlace, los alumnos no saben leer, mucho menos comprender, no sabemos contar, mucho menos multiplicar. No conocemos nuestra historia, mucho menos nuestra herencia.
Y ello conlleva a que el gobierno ha implementado políticas públicas ineficaces para poder elevar la calidad educativa. Los gastos que se realizan para una buena educación no sirven porque el objetivo no resuelve el problema mismo. La SEP no se ha involucrado en el papel de Estado impulsor de proyectos de investigación, de crecimiento y evaluación en el método educativo. Todo ha querido que se lleve por libros de texto gratuitos que siguen sin avanzar y quedarse en el texto de hace diez años.
Y el tercero pero no de menos importante; el magisterio y su líder Elba Esther Gordillo. Ella no dejará que ningún partido político –llámese Congreso de la Unión- se meta con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación simplemente porque no le interesa dividir su poder. Los maestros son un voto importante y un cheque en blanco para cualquiera que desee cobrarlo.
Las boletas de cada uno de ellos no es satisfactoria: más del 60% de la plantilla de maestros ha reprobado en enseñanza, no están preparados o no cuentan con certificados óptimos de transmitir el conocimiento. Sí, esas y muchas más son las causas de nuestro pésimo sistema educativo. La pregunta es ¿qué hacemos con la educación en México? ¿Quién se atreverá a cambiar el rumbo por el cual seguimos en la misma linea de pobreza educativa? Por lo menos nadie mientras “ella” siga viva…
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