En los últimos meses el mundo ha conocido un
nuevo movimiento social denominado los indignados o M15, nacido principalmente
en España a raíz de los problemas económicos y políticos que enfrenta la madre
patria al no crecer como se esperaba y sosteniendo a una sociedad con bajas expectativas
laborales y con una moneda devaluada, encima que no pueden con una política
fiscal y monetaria lo cual hace pensar que pronto se encontrarán en una crisis
que no podrán enfrentar.
Éste movimiento nace a partir de que un autor
francés, Stéphane Hessel,
publicó ¡Indignez vous!,
un pequeño libro de apenas 30 páginas en la que invitaba a los jóvenes del mundo, pero en
particular a los europeos, ahogados por la crisis financiera y la falta de
oportunidades a rebelarse contra las injusticias y en contra del sistema de
gobierno.
Ante ello, el libro ha sido una biblia para
todo el movimiento estudiantil que reclama sus derechos como jóvenes, el
derecho a ser contratado, el derecho a trabajar, el derecho a que el Estado le
garantice seguridad social, etc. Sí, este libro ha revolucionado al mundo y ha
despertado conciencias para existir.
¡INDIGNAOS!, les dice Hessel a los jóvenes, porque de la indignación nace
la voluntad de compromiso con la historia. De la indignación nació la
Resistencia contra el nazismo y de la indignación tiene que salir hoy la
resistencia contra la dictadura de los mercados.
Hessel reconoce que en su época no fue fácil combatir los cambios políticos
y sociales, ya que en ello existía la violencia para llegarse a ella haciendo
referencia a que el nazismo fue vencido por la indignación de muchos, pero el
peligro totalitario en sus múltiples variantes no ha desaparecido.
En base a los principios que el autor refleja, yo también estoy indignado,
estoy enojado, estoy molesto. Porque aquí en México, las cosas no están
distintas al mundo europeo, a España, a Grecia, a Portugal. No, aquí el reflejo
de la sociedad cada vez se siente, se respira, se palpa. Hoy tenemos más pobres
que hace diez años, hoy, la clase política ha dejado a un lado a aquellos que
votaron por estos, las asociaciones civiles y ONG´s han abierto el camino para
que el propio Estado haga su trabajo; proteger y tutelar las garantías establecidas
en la constitución.
Sí, yo también soy indignado, porque cada día crece y aumenta una
incertidumbre social en el futuro, no existen oportunidades para aquellos que
inician su desempeño profesional. Nos regalan datos falsos, presumen un
crecimiento de empleos pero no dicen qué tipos de empleos. Nos mienten
afirmando que ya se ha cubierto la universalidad en materia de salud, gracias a
que muchos están en Seguro Popular, pero no nos dicen que muchos de ellos no
tienen medios para poder llegar al hospital.
Sí, yo también estoy indignado. Apoyaré y encausaré todo lo que sea cambio,
movimiento y revolución pacífica, cabildeando y negociando, respetando y
señalando. Al final de cuentas hoy, en el siglo XXI, la revolución la hacemos
los jóvenes.
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