Bien podría la naturaleza ser Dios, pues tiene el poder de destruir y dar vida, más no de defenderse de su propia creación: el hombre. Pero lo que hemos visto en Haití tiene una visión de tipo apocalíptica. El terremoto causado la semana pasada ha dejado estragos incuantificables para el país y para el mundo entero. Como si la vida no fuera fácil, éste país considerado el más pobre de América, ha vivido durante su incipiente “democracia” guerras civiles, crisis económicas y políticas y si el destino no quisiera, un sismo que destruyó cerca del 90% de su infraestructura urbana. No imagino la magnitud, ni la hecatombe, ni mucho menos los pilares de muertos y heridos que están dentro del país caribeño, y no lo imagino porque no he vivido por fortuna un sismo de magnitudes destructivas, solamente aquellos que son la generación del 85 podrán darme una platica de lo que México sufrió en esos años donde el Distrito Federal padeció lo que nuestros hermanos haitianos viven actualmente. Es incr...
Más allá de ser un espacio de expresión, es un espacio de reflexión. Todas sus opiniones son bienvenidas, la libertad es un lujo que no muchos pueden permitirse. Licenciado Manuel Iván Reyes H. Abogado Remani Consultores Legales.