Para nuestro país, los únicos festejos que pueden enmarcarse como históricos serán las celebraciones del centenario y bicentenario de nuestra independencia y revolución mexicana; pero para el PRI este año celebrar sus 80 años y muy posiblemente el ascenso como primera minoría en la cámara de Diputados será orgullo y festín nacional.Su historia política ha sido paralela a los acontecimientos propios de nuestro país. La unidad y la concentración de poderes exigían para México una restructuración después de la revolución mexicana obligó a Plutarco Elías Calles a crear un Partido Nacional Revolucionario que atendiera a todos y cada uno de los factores reales “los dominantes” de poder.
Pasaron diez años cuando el PNR cambia su nombre al Partido de la Revolución Mexicana puesto que ha encontrado en el sector campesino, obrero y militar el apoyo y el derecho que se necesitan para consolidar el moderno Estado mexicano, creando un binomio entre partido y sindicato capaz de dar un equilibrio al poder dentro del poder.
No fue hasta Lázaro Cárdenas, el último general, que da la bienvenida al Partido Revolucionario Institucional como partido único, hegemónico y político dentro del país mismo. El PAN, nace a contra propuesta del partido tricolor en 1939, por lo que podemos decir que el único partido que no ha modificado su nombre ha sido el blanquiazul.
Bajo este recuento amplio, el PRI ¿Qué festeja hoy? No podemos dejar atrás la manera en la que han ejercido el poder los presidentes que han salido de la militancia priista: desde un absolutista y arrogante jefe máximo, hasta un recatado y elegante Adolfo López Mateos, pasando también por un carismático y popular General Cárdenas, a un gran actor como lo fue López Portillo y al fina un gran saqueador que no vio ni escuchó como Salinas de Gortari.
Vemos que aquellos valores y principios democráticos que dieron vida al Revolucionario Institucional están más presentes en nuestra vida actual y que el reto ya no es retomarlos, puesto que fueron la causa de su nacimiento, sino ejercerlos y hacerlos valer.
El PRI le sirvió el castigo del 2000 y 2006. Han aprendido de sus errores y prueba de ello es que la sociedad lo ubica como el primer partido en la cual daría su sufragio para el 2009 y probablemente para la presidencial del 2012. Irónicamente, ese que una vez fue tachado de corrupto y manipulador hoy, es el único instituto político en la cual la sociedad da su voto de confianza para gobernar nuevamente.
El PRI nunca se ha ido del poder ni ha muerto para la sociedad: tiene la mayoría de los Estados, la mayoría de los municipios, la mayoría en congresos locales pero aun así no tiene la cereza del pastel, esa en la que se acostumbró por mucho tiempo y por lo cual perdió credibilidad y confianza ciudadana.
La quiere recuperar y sabe que no bastaran otros ochenta años para alcanzarla, demostrará que es capaz de lograr esa unidad mexicana que consolidó su abuelo y padre político, y formar cuadros de liderazgo, esos que únicamente pueden detentar el poder… sin caer nuevamente en excesos.
Comentarios