
Otra vez vuelve Carmen Aristegui a ser la polémica del escenario político. Solo ella sabe que la política no es de tercer grado, ni tampoco un punto de partida; sino todo lo contrario.
Las declaraciones hechas por el ex presidente Miguel de la Madrid confesando lo ruin que fue Carlos Salinas y la falta de moral que éste tuvo con México solo nos conduce a la verdad oculta, a esa afirmación que todos conocemos: Salinas saqueó a nuestro país y además hizo evidente la relación con el narcotráfico.
Esta entrevista no escondía nada que no supiéramos; Luis Téllez en su momento afirmó que su ex jefe “atracó la partida secreta”. Aquí solo era cuestión que la ratificara el hombre que lo entregó al poder. En esta charla que sostuvo con la periodista, no había indicios de que el ex presidente se encontrará en estado de interdicción, o que expresará palabras en la cual no se entendiera lo que estaba diciendo. Fueron respuestas cortas pero directas.
Sin embargo a pocas horas de difundirlo en su programa, llegó su negación mediante un comunicado donde pretende hacer saber que su estado de salud lo ubica como una víctima de él mismo.
Pero ¿quién se traga el cuento del yo no fui? Miguel de la Madrid al momento que aceptó ser entrevistado sabía perfectamente con quién sería. No estaba con Loret, ni con Micha, ni con Maerker… estaba con Aristegui. Su talento para interrogar y difundir la verdad es única, por eso el incomodo de Salinas, de Gamboa y del PRI mismo.
En tiempos electorales estas declaraciones son oro para el enemigo y se necesitan explotarlas al máximo, puesto que las reformas electorales ya no le permiten a la democracia una guerra sucia, esa de la que nos acostumbramos por mucho tiempo; así tenemos un libro como el de Ahumada que busca escupir al PRD, o a una influenza que necesita encontrar una esquina política y así obtener beneficios de algún partido o mejor, seguir en campaña permanente como lo hace Obrador.
La política como tal es dinámica y necesita estar en movimiento, quiere ver actuar al poder, a la clase dominante y a los viejos que esconden muchos secretos. Por eso la importancia de la entrevista. No porque las declaraciones fueron para una periodista de clase, sino porque involucran precisamente a los juegos de poder y a actores políticos que siguen vivos como Emilio Gamboa o al mismo Salinas que ejercen su dominio de diferentes maneras, involucra a un partido político que busca ser la opción viable para el México del mañana e involucra a éste mismo que quiere encontrar esa verdad que se opone a ser revelada. Felicidades Carmen.
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