
Hoy que estamos viviendo uno de los mundiales más “apáticos” del siglo XXI, me he preguntado ¿qué sería de la historia con el fútbol de escenario? Mi incógnita estriba en que países como Alemania, Brasil, Italia, Francia, Estados Unidos, etc. son naciones poderosas que en la historia fueron protagonistas de la misma, y que en el fútbol, algunos de los nombrados quedaron en octavos de final y que incluso dieron muestra que los leones, no son como los pintan.
El primer partido que se me viene a la mente, es el encuentro de México contra Francia, un país del que tenemos viejos recuerdos, y que hasta esa fecha no se le había podido ganar. Pero históricamente contra ellos, tuvimos la tan famosa “guerra de los pasteles”. Cómo olvidar el 5 de Mayo cuando el General Ignacio Zaragoza comunicó a todo el país que “las tropas mexicanas se han cubierto de gloria”. Que fácil hubiera sido el gol del chicharito Hernández para poder gritar ¡Viva México cabrones! en la época de Benito Juárez.
Otro encuentro disputado en el mundial de Sudáfrica fue el de Estados Unidos contra Inglaterra, ¿Qué hubiera redactado Thomas Jefferson aquél cuatro de julio sino una declaración donde le dan un trato de respeto a la corona Inglesa por su independencia? Ah! eso fue lo que paso. Ambos países siempre han caminado juntos, por eso el empate de uno a uno no es casualidad ni causalidad.
Caso similar pasó entre Brasil y Portugal quienes se enfrentaron en esta copa del mundo para ocupar el primero y segundo lugar dentro de su grupo. Sin ningún daño y sin un jogo bonito Portugal demostró en la cancha, el cariño que le tiene aun a su ex colonia favorita y le regaló una joya – llámese empate técnico- en memoria del emperador Pedro I.
Alemania por su parte, ha sido el único país ejemplo de un proverbio chino donde caerse esta permitido, levantarse es obligatorio; el despojo que vivió en la segunda guerra mundial y la división de su territorio lo obligaron a levantarse en poco tiempo y asumir un papel de reconstrucción total sin la presencia de un führer como lo fue Hitler, y sin tocar los escritos de Nietzsche. Hoy, Alemania no muestra signos de debilidad ni la divide un muro, ni tiene rencores contra el mundo; está decidida a ganar y demostrar -una vez más- que sus jugadores tienen en la sangre el genoma Nazi.
Estamos a unos días de conocer al ganador de la copa FIFA 2010. Algunos tenemos a nuestros favoritos en la cancha, otros tendrán a sus consentidos en el corazón, pero sin duda alguna y por la cual me llevó a realizar el presente artículo es que en la política y en el fútbol existen reglas parecidas: se gana o se pierde por un gol, o por un voto…
Comentarios