Me siento muy afortunado de escribir este artículo justo
antes de que cierren las campañas presidenciales en México. ¿La razón? Porque
estoy viviendo la construcción de una democracia en mi país. Una democracia que
impera y se construye por instituciones y no por autoritarismos ni modelos
nuevos.
Decía el Maestro Pablo González en “la democracia en México”
que los mexicanos no queremos ni
dictaduras militares ni dictaduras de partido; ni oligarquías ni socialismos
autoritarios o formas más o menos larvadas de totalitarismo.
Queremos una sana, genuina y
firme democracia. Una democracia que puede tener defectos, como toda
institución humana, pero que es siempre perfectible, mientras no se le pongan
obstáculos.
Y es lo que estamos
viviendo.
Los cuatro candidatos,
aceptaron las reglas del juego y se vio una “guerra sin heridos” por así
decirlo, cosa distinta hace seis años cuando Andrés Manuel López Obrador lo
crucificaron como un peligro para México. La nota principal fue el surgimiento
de un movimiento estudiantil, ese que apostó por una decisión firme y no
comprada. Sin embargo, el perfil y sus estatutos perdieron vigencia ante
algunos que no supieron encausar un movimiento importante.
Hoy, Enrique Peña Nieto,
Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López y Gabriel Quadri, se ajustaron el pantalón
y bajo su nivel y circunstancia promovieron al sistema de gobierno… la
democracia.
Y es que la democracia no
resolverá los problemas del país como desempleo, pobreza, apoyo al campo,
ciencia y tecnología, etc. Pero sí será pieza fundamental para las grandes
transformaciones que el país requiere.
La democracia, como ya lo
hemos visto, no es nada más una forma de gobierno, sino un estilo de vida. Una
forma de vivir y comportarse a la que sólo se llega por un proceso de
maduración y autoconciencia. Implica un gran sentido de responsabilidad y una decisión,
constantemente renovada, de sacrificarse por el bien común.
En pocos días, estaremos
ante un presidente electo, ese que representará al poder Ejecutivo consagrado
en la Constitución Política y que exige
una representación y un protocolo que no se ha dado en los últimos años.
Quería exponer mi opinión en
cuanto a los candidatos, pero creo que mi postura para decidir mi voto, no es lo correcto ni lo
propio para difundirlo por este medio. Gane quien gane, tendrá que construir, sumar
y proteger a las instituciones, esas que nos siguen dando vida política y que
solamente a los mexicanos nos compete por el bien de México.

Comentarios