Muchos presidentes de México se han caracterizado por una gestión de gobierno opaca, progresista, de esperanza, de crisis, etc. Hoy le toca ser a Felipe Calderón ostentar un adjetivo calificativo que será recordado como el presidente “salado”.
Y esto viene a colación porque hoy primero de septiembre, rinde informes al Congreso de la Unión el Ejecutivo Federal, donde presentará el estado que guarda la nación en términos generales y establecido en nuestra Constitución Política.
Más allá de la lucha anticrimen que lleva durante seis años, en la cual cifras extraoficiales oscilan a ciento cincuenta mil muertos -algo insólito para un país que no está en guerra mas que consigo mismo- su administración se ha visto opacada por las distintas etapas de crisis económicas, políticas y sociales y que afortunadamente, en México podemos respirar y vivir para contarla.
Empecemos enumerando las más importantes; en primera, iniciando su mandato como presidente de México, una crisis acerca del maíz hizo que el kilo que oscilaba entre cinco a seis pesos en el 2006, subiera hasta diez pesos, lo cual fue un duro golpe para las economías de primera base, aquellas que sobreviven – porque vivir no alcanza- con un salario mínimo. Felipe 1, México 0.
Esto afectó en el índice de pobres, lo cual subió cerca de cuatro millones en un año, lo cual es significativo de que las cosas no estaban como se planearon.
En el 2009, una epidemia a nivel nacional, llegó para “afectar” no solamente la salud de los mexicanos, sino a todo el sistema económico. El virus AH1N1 hizo eco en todo el país, alertando que por un simple estornudo llegarías a la muerte. Se reconocieron cerca de mil hospitalizados y un aproximado de 150 muertos en la Secretaria de Salud. Ante este hecho, muchos estados cerraron puertos y aduanas para que ningún mexicano entrara a suelo extranjero.
No sabemos de dónde surgió este hecho, o porqué la alarma tan destructiva ya que en dos semanas, o durante la etapa crítica de la epidemia se dejo de laborar –sí, todos los comercios cerraron sus cortinas- dos semanas. ¡Imaginarse en la Ciudad de México no laborar durante dos semanas! Imposible cuantificar las pérdidas económicas y lo que se dejó de ganar por ello, sin embargo… sobrevivimos. Felipe Calderón 2, México 0.
En el mismo año, un golpe internacional llega por el norte: Estados Unidos pasa por una crisis y que afecta a todo el comercio internacional. Su falta de control sobre el capitalismo y el individualismo, lo llevan a caer en una gran depresión –probablemente más moral que económica- y afecta al crecimiento de México como país comercial, venta de productos y una reforma al régimen fiscal para recaudar más impuestos llamese aumento del IVA, creación de impùestos nuevos como el IETU, etc. Todo esto sin reducir a la burocracía y mucho menos, el salario del funcionario público en función. Felipe Calderón 3, México 0.
Continuará…
Y esto viene a colación porque hoy primero de septiembre, rinde informes al Congreso de la Unión el Ejecutivo Federal, donde presentará el estado que guarda la nación en términos generales y establecido en nuestra Constitución Política.
Más allá de la lucha anticrimen que lleva durante seis años, en la cual cifras extraoficiales oscilan a ciento cincuenta mil muertos -algo insólito para un país que no está en guerra mas que consigo mismo- su administración se ha visto opacada por las distintas etapas de crisis económicas, políticas y sociales y que afortunadamente, en México podemos respirar y vivir para contarla.
Empecemos enumerando las más importantes; en primera, iniciando su mandato como presidente de México, una crisis acerca del maíz hizo que el kilo que oscilaba entre cinco a seis pesos en el 2006, subiera hasta diez pesos, lo cual fue un duro golpe para las economías de primera base, aquellas que sobreviven – porque vivir no alcanza- con un salario mínimo. Felipe 1, México 0.
Esto afectó en el índice de pobres, lo cual subió cerca de cuatro millones en un año, lo cual es significativo de que las cosas no estaban como se planearon.
En el 2009, una epidemia a nivel nacional, llegó para “afectar” no solamente la salud de los mexicanos, sino a todo el sistema económico. El virus AH1N1 hizo eco en todo el país, alertando que por un simple estornudo llegarías a la muerte. Se reconocieron cerca de mil hospitalizados y un aproximado de 150 muertos en la Secretaria de Salud. Ante este hecho, muchos estados cerraron puertos y aduanas para que ningún mexicano entrara a suelo extranjero.
No sabemos de dónde surgió este hecho, o porqué la alarma tan destructiva ya que en dos semanas, o durante la etapa crítica de la epidemia se dejo de laborar –sí, todos los comercios cerraron sus cortinas- dos semanas. ¡Imaginarse en la Ciudad de México no laborar durante dos semanas! Imposible cuantificar las pérdidas económicas y lo que se dejó de ganar por ello, sin embargo… sobrevivimos. Felipe Calderón 2, México 0.
En el mismo año, un golpe internacional llega por el norte: Estados Unidos pasa por una crisis y que afecta a todo el comercio internacional. Su falta de control sobre el capitalismo y el individualismo, lo llevan a caer en una gran depresión –probablemente más moral que económica- y afecta al crecimiento de México como país comercial, venta de productos y una reforma al régimen fiscal para recaudar más impuestos llamese aumento del IVA, creación de impùestos nuevos como el IETU, etc. Todo esto sin reducir a la burocracía y mucho menos, el salario del funcionario público en función. Felipe Calderón 3, México 0.
Continuará…

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