No ha pasado ni un lustro cuando Juan Pablo II, conocido
como El papa Viajero, dejó este mundo terrenal para unirse a los brazos de
Cristo cuando hoy, Benedicto XVI, dice que él se va, que su vida está cansada
y le hace falta fuerza para continuar con la encomienda divina.
Sí, El señor Joseph Ratzinger ha mandado un mensaje al mundo
manifestando que su cuerpo está cansado, que no tiene la entereza para
continuar siendo el Papa, el siervo de Dios, el mensajero de la Iglesia
Apostólica y Romana y prefiere dedicar sus últimos días, fuera del Pontificio y
del Vaticano.
La pregunta es ¿por qué renuncia Benedicto XVI? Sin duda hay muchas respuestas para tomar esa
decisión tan inesperada, inoportuna y fría. El Papa deja al Vaticano en pleno escándalo y en el
ojo del huracán. El Vaticanogate que hace un año satanizo a la Santa Sede aun sigue sin esclarecerse, toda vez que salen
a la luz secretos del propio Benedicto
XVI y de sus colaboradores más cercanos.
Aunado a ellos, siguen en vilo los demonios que se manifiestan a
través de Sacerdotes que cometen los pecados capitales abusando
sexualmente de menores y que siguen sin ser castigados judicialmente.
Así mismo, también deja a la Iglesia sin cabeza. La Iglesia
Católica está pasando por un momento delicado –si lo vemos en el sentido
espiritual y eclesiástico- toda vez que
pierde feligreses y sigue sin aceptar los cambios del mundo globalizado (llámese
aborto y matrimonios homosexuales). Estos rezagos, hacen que la Iglesia misma olvide los evangelios y los
mandamientos de su propio Dios, ese en el que creen más de mil millones de
personas en el mundo.
Se va, porque a sus 85 años el hombre se siente cansado, no
quiere ser como su antecesor que murió en plena enfermedad de Parkinson y con
movimientos tan débiles como su alma. No piensa ni desea terminar su
pontificado enfermo y sin vida predicando la palabra del Señor y que
apenas le salga una letra de su boca.
Se va, porque es un hombre inteligente. No quiere ni tiene
porque consentir a toda una institución y sus sequitos a decir que sí y que no
dentro de la capilla Sixtina. El poder y su autoridad han sido quebradas por
los que siguen detrás del potest domin. Se sabe que el jerarca del Estado
Vaticano no solamente es un siervo de Dios…
Benedicto XVI se va en plena pascua, -mientras un rayo simbólicamente
cae en la Santa Sede- dejando muchos
pendientes, entre ellos una ausencia, no física, sino espiritualmente del
mundo, ese mundo que necesita creer en algo, o por lo menos que le regresen la
fe.

Comentarios