Ya hemos hablado del repunte y de la designación de los
candidatos para la ciudad de México; por un lado tenemos a una mujer “sin
experiencia” pero con la actitud de ser
una opción viable para la ciudad, en el segundo sitio a un ex procurador que no
mantiene un perfil político pero sí buen elemento y a un tercer sitio a una
mujer con todas las cartas que se puede tener para ser admirada y respetada,
pero no convence ante el electorado.
Beatriz Paredes es por hoy una mujer cien por ciento política;
ha ocupado todos los cargos importantes
que existen dentro de una esfera pública: gobernadora, senadora, diputada,
secretaria, embajadora, etc.
Su trayectoria es digna de admirarse y muchos de sus
compañeros la respetan por la jerarquía en la cual se ha mantenido, pero en
este año, 2012, pretende nuevamente postularse a la candidatura por gobernar al
Distrito Federal. Pero la pregunta ronda entre la clase política ¿Qué le hace
falta a Beatriz para ganar una elección? ¿Por qué si es una mujer capaz y
preparada, no puede adentrarse y coaptar los votos para ser la jefa de
gobierno? La respuesta parece ser simple y sencilla: es una vieja política.
La política actual, como en todos los aspectos, necesita
ver rostros nuevos, frescos , con la iniciativa de crear y experimentar
liderazgos no viciados, que mantengan una experiencia y que ella la reflejen en
sus actos, en sus hechos.
Miguel Ángel Mancera y Miranda de Wallace tienen una
ventaja sobre ella: son nuevos políticos con pocos años tanto de experiencia como de lucha social, con ideas propias y partidarias
que mantienen una personalidad fresca, creíble y sin filias políticas.
Para una ciudad como la que pretende gobernar, Beatriz
carece del talento para acercarse al voto joven, al voto que necesita
educación, preparación, empleo, seguridad y sentirse identificado. Beatriz, con tantos años de servir –y servirse-
del país, la sociedad la etiqueta como una política nacida bajo el signo del
PRI absoleto que terminó en la era de Zedillo y que, ahora, pretende alzarse
con la nueva regeneración joven y que ha dado buenos resultados. Beatriz es una gran guerrera y lo ha
demostrado con hechos cuando fue presidenta del PRI nacional.
Sí, ella es buena para los golpes bajos, para el trabajo
sucio, para la negociación y la retórica, para los poemas y la oratoria, para
entonar el Viva México y La cigarra, para ser presidenta de su partido y contestar
informes presidenciales, pero para la ciudad de México no, para el Distrito
Federal no es más que una vieja… una vieja política.

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