Este 20 de abril, se cumplen diez años sin el máximo exponente de la pluma mexicana: Octavio Paz. Con él, se cierra una puerta a la disciplina cultural, intelectual y posiblemente histórica en el ámbito político, social y artístico en la esencia de la expresión misma.A partir de su muerte no ha habido alguien mas que haya llevado una vida tan exigente, tan sutil, tan poética y llena de realidad, pero sobre todo de justicia y amor por la patria. No pretendo destruir el mérito de Carlos Monsivais o el propio Enrique Krauze, pues ellos ahora llevan ese gran peso que dejo el gran ensayista del siglo XX, sin embargo las circunstancias que vivió Octavio Paz, quedan muy alejadas a lo que los dos grandes de hoy, pueden hacer.
Mi admiración por Octavio Paz, nació a partir del libro “El laberinto de la soledad” donde es una Biblia del mexicano del siglo XX. Enrique Crauze afirma que nadie había visto en la palabra soledad un rasgo constitutivo del país y sus hombres, de su cultura y su historia… México como lugar histórico de un encuentro complejo, trágico, creativo de civilizaciones radicalmente ajenas; como el sitio de una promesa incumplida de armonía social, avance material o libertad; como tierra condenada por los dioses o elegida por la Virgen; como una sociedad maniatada por sus complejos de inferioridad: todo eso y mucho más, pero no un pueblo en estado de soledad.
Al hacer su propio balance de la Revolución Mexicana, Paz la compara con la Revolución Bolchevique y la Revolución China, y nota afinidades entre todos esos procesos en cuanto constituyen manifestaciones inequívocas de la irrupción de países periféricos al protagonismo de la historia moderna de Occidente.
La calidad literaria del ensayo de Paz consiste, pues, en aunar los hallazgos formales y de fondo, cualidad poco común hoy en día donde tiende a instituirse una escisión entre la escritura "prosaica" de los especialistas y la prosa "ensayística" de ciertos literatos, cuyo don principal consiste en la hermosa ornamentación de lugares comunes.*
En cuanto a la poesía que deja como legado , fue más que su inspiración. Solo él hizo que dos cuerpos sean a veces dos olas y en la noche océano; o que en la mirada interior se despliegue un maravilloso mundo, lleno de soles azules o verdes remolinos; y daria mucho que hablar y mencionar acerca de su gran pluma, simplemente la poesía se dice pero ¿qué es decir?. Pues decir poesía es decir Octavio Paz.
Simplemente Honor a quien Honor merece, y para ello, mi mas humilde respeto a un hombre que hizo de la vida, expresión literaria.
*Con algunos fragmentos del siguiente Link
Comentarios