
En su tiempo fue Salinas de Gortari quien la hizo mujer, después Madrazo la enamoro y la hizo suya para poder así ser presidente del PRI y ahora, Felipe Calderón la corteja como una maja que pide a gritos desnudar su alma a favor de la educación. Elba Esther, la mujer que quiere la SEP.
Y todo sucede en la prueba ENLACE que todo alumno de educación básica y ahora media superior tiene que hacer para determinar que tan bien o mal se encuentra el sistema educativo en México. Ahí, ambos líderes desde su trinchera se besaron, se tomaron la foto, cabildearon y dejaron a Josefina en tercer plano para decirse entre ambos que México necesita una reforma Educativa.
Elba por su lado, defendió a los suyos como una leona donde afirma que la reforma debe incluir desde la preprimaria hasta la secundaria y en la cual el sindicato aceptaría un acuerdo donde los ingresos y las prestaciones de los maestros fueran mejorando en el mismo porcentaje que la calidad de la educación.
Este encuentro ya lo hemos visto en varias ocasiones oficiales, Elba Esther sabe que el apoyo de Felipe Calderón lo tiene, pues gracias a ella, Felipe es lo que es –llámese Presidente de la Republica- y el año pasado, propuso una serie de postulados donde habla de una modernización del sistema educativo mexicano en la cual el deporte, la cultura y la disciplina son elementos necesarios para la niñez y el desarrollo infantil.
La paradoja de ello, es que prometen y prometen y nada… Muy bien sabe la profesora que realmente una Reforma Educativa implica también su ruina política y probablemente también para la corrupción que genera el Estado Mexicano bajo la clase dominante, es decir, los maestros magisteriales, puesto que un país con estudios es un país valorado, y por lo tanto desarrollado. ¿Acaso los maestros se dejaran evaluar por el Estado Mexicano en base a respuestas de opción múltiple?
Hoy, la reforma educativa mexicana es más importante que la reforma Fiscal y Administrativa de PEMEX, ¿Por qué? Porque es el futuro de nuestros niños, de nuestros jóvenes, de nuestro país. No es posible que exista una deplorable y reprobable calidad educativa siendo ricos en cultura prehispánica, en historia y formación social, en geografía, en biología, etc.
El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en el año 2007 demostró con números alarmantes y preocupantes que nuestro conocimiento solamente se enfoca en Telenovelas y Caricaturas del Chavo del Ocho en niños de 6 a 12 años. Reprobados en matemáticas donde no se concibe la respuesta de una raíz cuadrada de ochenta y uno; reprobados en gramática donde se confunde haber por el verbo ver; o que no se conozca el proceso de Fotosíntesis en el caso de biología.
Y no solamente lo dice un instituto que en cierta medida puede ser comprado: la UNICEF afirma que el 40% de la población indígena de 15 años y más no ha terminado la escuela primaria. Esto quiere decir que nuestra comunidad zapoteca, maya, purepecha, yaqui, se enfrenta a una educación clasicista. Afirmando que la educación en el país tiene también problemas de calidad deficiente. Demostrado por PISA, al indicar que la mitad de los alumnos mexicanos de 15 años no entienden bien lo que leen, lo que nos hace un país con un retroceso cognoscitivo y carente de comprensión.
Y todo sucede en la prueba ENLACE que todo alumno de educación básica y ahora media superior tiene que hacer para determinar que tan bien o mal se encuentra el sistema educativo en México. Ahí, ambos líderes desde su trinchera se besaron, se tomaron la foto, cabildearon y dejaron a Josefina en tercer plano para decirse entre ambos que México necesita una reforma Educativa.
Elba por su lado, defendió a los suyos como una leona donde afirma que la reforma debe incluir desde la preprimaria hasta la secundaria y en la cual el sindicato aceptaría un acuerdo donde los ingresos y las prestaciones de los maestros fueran mejorando en el mismo porcentaje que la calidad de la educación.
Este encuentro ya lo hemos visto en varias ocasiones oficiales, Elba Esther sabe que el apoyo de Felipe Calderón lo tiene, pues gracias a ella, Felipe es lo que es –llámese Presidente de la Republica- y el año pasado, propuso una serie de postulados donde habla de una modernización del sistema educativo mexicano en la cual el deporte, la cultura y la disciplina son elementos necesarios para la niñez y el desarrollo infantil.
La paradoja de ello, es que prometen y prometen y nada… Muy bien sabe la profesora que realmente una Reforma Educativa implica también su ruina política y probablemente también para la corrupción que genera el Estado Mexicano bajo la clase dominante, es decir, los maestros magisteriales, puesto que un país con estudios es un país valorado, y por lo tanto desarrollado. ¿Acaso los maestros se dejaran evaluar por el Estado Mexicano en base a respuestas de opción múltiple?
Hoy, la reforma educativa mexicana es más importante que la reforma Fiscal y Administrativa de PEMEX, ¿Por qué? Porque es el futuro de nuestros niños, de nuestros jóvenes, de nuestro país. No es posible que exista una deplorable y reprobable calidad educativa siendo ricos en cultura prehispánica, en historia y formación social, en geografía, en biología, etc.
El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en el año 2007 demostró con números alarmantes y preocupantes que nuestro conocimiento solamente se enfoca en Telenovelas y Caricaturas del Chavo del Ocho en niños de 6 a 12 años. Reprobados en matemáticas donde no se concibe la respuesta de una raíz cuadrada de ochenta y uno; reprobados en gramática donde se confunde haber por el verbo ver; o que no se conozca el proceso de Fotosíntesis en el caso de biología.
Y no solamente lo dice un instituto que en cierta medida puede ser comprado: la UNICEF afirma que el 40% de la población indígena de 15 años y más no ha terminado la escuela primaria. Esto quiere decir que nuestra comunidad zapoteca, maya, purepecha, yaqui, se enfrenta a una educación clasicista. Afirmando que la educación en el país tiene también problemas de calidad deficiente. Demostrado por PISA, al indicar que la mitad de los alumnos mexicanos de 15 años no entienden bien lo que leen, lo que nos hace un país con un retroceso cognoscitivo y carente de comprensión.
Los datos duros se encuentran ahí, y deberíamos de preguntarnos ¿Quiénes educan a nuestros niños? ¿Quiénes son los maestros, dónde y como se educan? ¿Quien les permite hacer lo que les venga en gana o quien los apoya en el ámbito político? La educación no puede ni debe ser rehén de la esfera política, ni de presupuestos públicos, ni de las clases dominantes del país, la educación nos mostrará la verdad y la verdad… nos hará libres.
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