Me han regalado un libro tan caliente como el mes de abril, tan ridículo como el Club de Toby, y tan realista como la existencia de Andrés Manuel en pleno zócalo. ¿Por qué las mujeres aman a los pendejos? Su autor, Antonio Garci, excelente caricaturista y colaborador de muchos periódicos en México. Es un libro con un humor hecho no sé si para pendejos o para expertos, pero vaya que me dejo pen… sando sobre el sentido de la vida misma y las acciones que ello implica.Y una de mis preguntas fue resuelta por lo siguiente, ¿Si nosotros queremos a las cabronas? ¿Por qué ellas no amaran a los pendejos?, así de sencillo es el equilibrio. Y afortunadamente de acuerdo al test del libro, no soy tan pendejo en el amor, como a lo mejor tenga la cara, porque les comento que hay grados de pendejez de acuerdo al estado de ánimo, de tus sentimientos, de tus acciones laborales, etc.
Sé que me estoy arriesgando mucho en opinar en este gran espacio público, donde comparto reflexiones con usted querido ciberlector, pero no puedo perder la oportunidad de escribir lo satisfactorio de esta gran Biblia del pendejo mexicano.
Básicamente el 99 por ciento de las cosas que hacemos son pendejadas. Y es que para muchos, ser pendejo implica mucho más de cometer errores o emprender éxitos, ser pendejo es ya un estilo de vida, donde su grado de pendejez es tal, que pueden ser grandes exponentes de la política mexicana, dueños de paraísos fiscales o de medio México, incluso llegar a ser gobernadores preciosos y héroes de películas; para ellos, la pendejez les favorece.
Leyendo entre páginas escritas, sale la pregunta clásica del mexicano: ¿por qué la chava tan guapa, tan elegante, es novia de un tipo más pendejo que yo? ¿Por qué un pendejo es mi jefe, si yo soy mas chingón que él? Pues acertó querido lector, la pendejez es patrimonio nacional mexicano, al igual que Xochimilco y sus trajineras, al igual que nuestra Máxima casa de estudios, al igual que el petróleo y de ejemplos tenemos algunos cuantos; como cuando los legisladores en el Congreso de la Union decidieron no inscribir el nombre de Octavio Paz en letras de oro en el Congreso por no haber sido un grande de la patria o porque Hugo Chavez perdió su ego, su amor y sus miles de dólares. ¿Y sabe por qué? … Exacto.
Pocos libros me han obsesionado tanto y pocos, me han dejado miles de preguntas: ¿los pendejos están de moda? ¿Serán acaso una tribu urbana que se manifiestan en la glorieta de Insurgentes? ¿es la nueva raza mestiza? El pendejo, debe de catalogarse de acuerdo al pendejometro que se mide en Reagans, en honor a su descubridor, el ex presidente estadounidense Ronald Reagan, Léanlo, cómprenlo, no se apejendeje ( medido en reagans) y vea que tan pendejo es usted.
PD: Perdonen por utilizar tanto la palabra , pero soy tan pendejo – en sentido abstracto y literal- que no sé que otra palabra sustituir
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