
Mao sin duda ha sido y seguirá siendo un simbolo en la cultura china. Derrotó a los japoneses que ocupaban su patria y ganó una larga guerra civil que comenzó con gran inferioridad de medios. Mas tarde, unificó y convirtió a China en la potencia que es hoy en día y sentó las bases de lo que este Imperio del Centro pueda llegar a ser.
Se puede decir que fue un líder, estratega y jefe militar excelente, aunque también hay que hacer constar su pueblo lo pagó con sangre y sufrimientos. Probablemente, mató más seres humanos que Stalin y Hitler juntos. La historia dirá si el precio fue demasiado elevado...
Una de las armas de que se valió Mao Tse Tung para hacer triunfar su revolución cultural y política fueron sus escritos: su doctrina política, conocida como maoísmo, el maoísmo es entendido como una doctrina ideologica que en los años cincuenta tuvo su apogeo con el lider chino. El maoísmo, como tal, nunca fue definido en el plano teórico de un modo sistemático y el término nunca fue empleado por sus seguidores. Éstos prefieren hablar del “pensamiento de Mao Zedong”, al que describen como una adaptación del marxismo y del leninismo a las específicas circunstancias de China
Mao presuponía que las transformaciones económicas pueden alcanzarse gracias a la fuerza de voluntad del pueblo y que las mentalidades tradicionales pueden, y deben, ser reformadas de una forma rápida y continua. El énfasis del maoísmo en la igualdad (del que daban testimonio los ubicuos monos azules que vestían mujeres y hombres), el fervor mesiánico de sus seguidores, y las continuas sesiones de crítica y autocrítica (durante las que se rechazaban las “viejas ideas”), terminaron por producir cierta represión colectiva ejercida por grupos homogéneos.
El Gran Salto Adelante de 1958 y 1959 fue el primer paso osado de Mao para forjar un camino más liberador de desarrollo económico y social socialista. El motor del Gran Salto Adelante en el campo fue el movimiento de formación de comunas, que abarcaban actividades económicas, sociales, administrativas y militares, y llegaron a ser las unidades básicas del poder proletario en el campo.
Las comunas populares nacieron de un proceso complejo y dinámico de lucha y transformación económica y social, de levantamiento popular masivo y experimentación.
Casi desde el principio de la revolución los campesinos, con el respaldo del partido, formaron equipos de ayuda mutua para sembrar y cosechar. Tras unos años de liberación, establecieron cooperativas para trabajar la tierra colectivamente; distribuían la cosecha de acuerdo con la cantidad de tierra, herramienta, animales y trabajo que aportaba cada familia.
A mediados de la década de 1950, los campesinos formaron cooperativas a un nivel más alto. Quemaron las escrituras de los terrenos porque ahora trabajaban la tierra y poseían la herramienta y los animales en común. Fue un proceso zigzagueante y diferentes zonas avanzaron a diferente ritmo. Unos campesinos entraban y luego se salían.
Comentarios
La reflexión obligada que planteas en el texto es la que hoy en día se hacen muchos: valió la pena el enorme sacrificio de vidas humanas y la libertad misma durante décadas en pos de la establidad política y económica que hoy tiene China? Valen todavía hoy tantas restricciones a la libertad de pensamiento y a la disencia en un mundo donde lo que se busca privilegiar es la tolerancia al otro y el respecto a la diversidad?
La herencia de Mao es la institucionalización de un poder central al estilo Orwell que privilegia a la sociedad por encima del individuo; al Estado y su superviviencia, por encima de la sociedad. Creo que aquí falta, quizá en una malsana lógica occidental, un equilibrio entre la responsabilidad y el bienestar social, y el bienestar individual... A contra de la estructura individualista que hoy parece prevalecer en occidente...
En fin... luego lo comentamos, en corto.