
El caso que ha tomado polémica ante las redes sociales y los noticiarios más vistos del país es el de la niña Paulette de cuatro años, quien su “desaparición” a tenido en jaque a la procuración de justicia mexiquense y a los seguidores de Twitter en constante comunicación.
La manera en la que se ha desenvuelto este caso es atípico para propios y extraños ¿Por qué lo digo? Porque tal parece que la niña desapareció por obra y gracia del espíritu santo de su recamara justamente cuando ella se encontraba dormida e imposibilitada para poder moverse por sí misma.
La declaración de sus padres no es coherente ni lógica para las autoridades ya que no hay línea de investigación directa; sobre todo, porque en el fraccionamiento ubicado en la exclusiva zona de Interlomas es una fortaleza y las medidas de seguridad para poder ingresar son extremas, por lo tanto se descarta la posibilidad de un secuestro.
La pregunta que todos se hacen ¿dónde está Paulette? ¿Qué paso con ella? ¿Cómo fue que sucedió en su propio domicilio y en su propia habitación? La Procuraduría General de Justicia del Estado de México se encuentra revisando pista por pista para no quedar mal, no solo con el gobernador Enrique Peña Nieto, sino también con el peso y la fuerza que es el Internet por medio del Twitter y Facebook.
Twitter se ha convertido en un espacio donde la sociedad se manifiesta en contra o a favor de las causas sociales, haciendo que la política lo mire, lo observe, lo incluya. El movimiento “twittero” en México toma vida y ha hecho que la clase política la integre en las decisiones que incumben netamente al Estado. El impuesto al Internet que se pretendía cobrar fue prácticamente eliminado gracias a Twitter, los terremotos de Haití y Chile fueron rápidamente conocidos por el mundo gracias a la mensajería en tiempo real y ahora, Paulette es ya, un caso conocido por el mundo virtual.
En menos de dos años, Twitter y Facebook se han vuelto tan importantes en la vida política y social que sin ellos, Barack Obama no hubiera ganado la presidencia de Estados Unidos, o Ashton Kutcher no sería el actor con más seguidores, o Juanes no estaría formando un concierto a favor de Cuba. Por el momento, Paulette es la noticia del día, lo actual, lo que Twitter y Facebook tienen para vivir, mañana probablemente se olvidarán de ella, pero no la sociedad que reclama justicia y paz social…
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