
Hace unas semanas, una empresa orgullosamente “mexicana” está en concurso mercantil por supuestos desvíos de recursos y mal manejo. La aerolínea Mexicana de Aviación se encuentra al borde de la muerte legal, su nombre que por más de ochenta años voló en los aires nacionales e internacionales dejará de existir mediante una sentencia judicial en los siguientes meses.
Los activos con los que cuenta son insuficientes para poder despegar la crisis financiera por la cual atraviesa justamente en pleno verano y donde nuestro país necesita de aviones para atraer al turismo internacional. Su fuerza laboral así como el pago de la prestación de servicios de los pilotos, sobrecargos y demás, hacen insostenible a una empresa que se distinguió por ser la numero uno en México.
El gobierno federal a través del Secretario del Trabajo ha mostrado mesura y parcialidad entre los trabajadores y los nuevos inversionistas que, debido a la crisis por la cual atraviesan, piden que se liquide al 100% la plantilla laboral recuperando solamente un 25%. ¿Esto a que les suena? No, no es el SME liderado por Martín Esparza aunque la situación pareciera mera coincidencia. Aquí, las competencias son distintas en fondo, por un lado la empresa es privada y necesita de un procedimiento jurídico para ser declarada en bancarota, cosa que no sucedió con Luz y Fuerza del Centro.
¿Cuántas empresas nacionales más se verán afectadas por los malos manejos y administraciones fallidas? Si ves los bigotes de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar diría un viejo y conocido refrán; y efectivamente, tenemos que poner los focos rojos a dos de nuestras instituciones: PEMEX e IMSS.
Ambas instituciones se encuentran en crecientes pasivos que en corto plazo serán insostenibles por cubrir por parte del gobierno mexicano. Seguramente no estallará la bomba en el sexenio calderonista, pero en la próxima administración es muy probable que el futuro presidente pronuncie un discurso abocando la crisis que atraviesan estas instituciones públicas.
¿México cargará con otro FOBAPROA? ¿Seremos nuevamente golpeados por salvar a empresas públicas a través del alza de impuestos? Esperemos que no, ya que el país se encuentra imposibilitado a cubrir nuevamente los errores del pasado. Por lo pronto, PEMEX y el Seguro Social siguen luchando con sus propios recursos para sostenerse ante una posible crisis financiera
Hoy, Mexicana de Aviación dice adiós por permitir malos manejos de sus principales accionistas y dejarlos hacerse ricos, por dejar que su planilla laboral cobrará más que cualquier otro del ramo aéreo, por no escuchar que México necesita de más competitividad y menos autoridad. Sí, una empresa de talla internacional dejará su historia dentro del crecimiento productivo nacional y lamentablemente es… mexicana.
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