
No sé que suceda dentro de la investidura que representa Marisela Morales, titular de la Procuraduría General de la Republica en México que, asunto que investiga y pone a disposición de las autoridades porque cree tener los elementos necesarios para presuponer su culpabilidad, el poder judicial simplemente los libera por falta de pruebas.
La PGR ha sido sobajada y criticada desde tiempos de Fox y ahora de Calderón. Recordemos el tan famoso “michoacanazo”; un golpe que se le dio a funcionarios públicos del Estado de Michoacán que presuntamente estaban involucrados en el cartel del narcotráfico y que hoy, a todos, se les libero por falta de elementos constitutivos del delito.
Otro más es el caso de Jorge Hank Ron, quien fue detenido por elementos militares –bajo flagrancia según dicho- y juzgado en el Estado de Baja California. Su montaje, el montaje que presentó la fiscalía para imputarle las 88 armas exclusivas del ejercito, su señoría las desecho porque no estuvieron en debido proceso y su detención no estuvo apegada al derecho.
Y hoy, se sabe que el ex candidato a Quintana Roo Greg Sánchez ha sido absuelto por un magistrado por falta de pruebas y que hoy se pretende girar una nueva orden de aprehensión por lavado de dinero. ‘¿Qué sucede con la PGR? ¿Por qué no logra fundamentar sus denuncias para que los impartidores de justicia avalen y resuelvan conforme al debido proceso? ¿Qué más falta para demostrar una culpabilidad para ser admitida y valorada por el sistema judicial?
La fiscalía federal no ha podido concretar o ganar asuntos de relevancia que ameriten una confianza como perseguidora de delitos a nivel federal. Sucede que se han ido en contra de servidores públicos o funcionarios públicos que afectan directa e indirectamente el entorno político que se vive actualmente.
Sería un error por parte del Ejecutivo Federal usar y manipular una institución -en donde debe prevalecer la congruencia y la eficacia jurídica- en temas de nivel político o destruir a adversarios “sembrando” en ellos armas, dinero, o especulando sobre su vida personal y que pase más de un año para demostrar su inocencia.
El gran reto de Marisela Morales al frente de una institución donde debe fundar y motivar sus denuncias y demandas es hacerlo con argumentos jurídicos, con la plena confianza que será ella quien se le juzgará por el trabajo -bueno o malo- que se desprenda de la PGR como de sus fiscalías especializadas no por el bien de Felipe Calderón o de ella en caso de querer un escaño como diputada o senadora, sino por darle credibilidad a un México que necesita defender sus intereses y patrimonio en contra de quién sea, o cómo sea…
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