Como diría Ricardo Alemán… Al tiempo.
Desde que Humberto Moreira - gobernador de Coahuila- puso el dedo en el renglón sobre la pena de muerte, todas las clases políticas opinaron acerca del suceso. Humberto en primera instancia, no es un inexperto en los medios de comunicación, ni mucho menos un imberbe en cuestiones políticas; pues el apoyo que tiene de Elba Esther, el respaldo de sus ciudadanos y la alianza entre gobernadores del norte lo han hecho ya, ahora, estar en los noticieros nacionales y publicidad en masa y que también sea considerado por lo menos, en un presidenciable. No fue un capricho el haberla aprobado en el congreso local, simplemente una necesidad o un respiro que la sociedad exige por parte de sus gobernantes. No hemos escuchado una voz de enojo por parte de los coahuilenses ¿o sí? No hemos visto manifestaciones acerca de la aprobación que permite la pena de muerte sobre aquellos que también la han ejercido por su propia mano. Por ello, se dio el lujo de levantar la voz y decir sí a la pena de muerte....
Comentarios
Hay pocas mujeres en posiciones de poder: sólo dos gobernadoras (out of 31 plus the Federal District), y apenas 3 en Secretarías de Estado. Pero Ruth tiene la capacidad y experiencia suficiente para convertirse en una verdadera líder de izquierda socialdemócrata, con los pies en la tierra y con una visión de Estado.
Ojalá el PRD, en sus ánimos absurdos y egoístas de linchamiento, recupere esta figura que tan buenas referencias les ha traído.
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