El 1 de Enero de 1994, Estados Unidos, Cánada y México, firmaron lo que sería el acuerdo más importante para los tres paises sobre todo porque en sus objetivos principales destaca la eliminación de fronteras asi como promover los bienes y servicios en zona de libre comercio y promover condiciones de competencia justa en el área del libre comercio.El TLCAN, acordó una desaparición gradual de los aranceles en estos cuatro alimentos: Maíz, Frijol, Leche y Caña de azucar, con el objetivo de dar tiempo a los productores mexicanos para prepararse para la apertura.
Hoy, han pasado 14 años y el tiempo nos gano, y el campo mexicano aun no está listo para soportar la generación solamente de Estados Unidos, de 300 millones de toneladas del maíz para que se pueda comercializar aqui en suelo mexicano.
Sabiendo que la producción en México es onerosa y cara, los actores políticos dejaron que el campo mexicano perdiera su fertilidad, su escencia y su productividad. Nadie dijo nada, todos decian lo mismo, algunos levantaron la voz sin ser escuchados y ahora, quieren resolver el problema a la mexicana.
Las Agrupaciones Campesinas, defienden su derecho y exigen al gobierno que no se abandone al campo mexicano, resaltando que el subsidio que recibe el americano por trabajar el campo es tres veces más, de lo qu recibe un productor mexicano.
Son muchas las diferencias de un productor extranjero y uno nacional; y solamente estamos mencionando un solo producto y en un solo país. En cunto a la apertura de la leche; de acuerdo con la Unión Nacional de Ganaderos y Lecheros, la apertura total significa la quiebra de 200.000 pequeños y medianos productores, debido a que Liconsa -la empresa del gobierno que compra la mayor parte de la leche- compra producto extranjero en polvo más cara que la que paga en el mercado interno.
Ahora, se pretende impulsar políticas "tecnologicas y emergentes" para resarcir el daño que causará el libre comercio de estos productos básicos y elementales para toda la sociedad, donde si no se realizan acciones concretas, los campesinos mexicanos tendrán la oportunidad de sembrar pero penas y desempleo porque se abrán perdido las tierras para su cultivo.
Esperemos que los legisladores tomen cartas en el asunto y trabajen en comisiones para implementar mecanismos suficientes y bastantes junto con la administración calderonista, con el fin de bajar costos y apoyar a los campesinos dando facilidades de crédito, fomentar y brindar productos de calidad, y hacer al campo tierra fértil para la siembra.
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