Este mes ha sido intenso en cuanto a su contenido, su expectación y acontecer político; hoy, el presidente Felipe Calderón ha cambiado de estrategia política y ha aceptado la renuncia de dos secretarios de Despacho: Beatriz Zavala dejando la Secretaria de Desarrollo Social, y Ramirez Acuña por parte de Secretaria de Gobernación.Muchos dirán que fueron incompetentes al estar encargados en Secretarias que ven acciones enfocadas en políticas públicas y el intercambio y dialogo de la política interna del país, sin embargo, Felipe sabia que no serían pieza fundamental para las elecciones del 2012.
Por un lado, Bety no pudo quitar la sombra que dejó Josefina Vazquez Mota en la era foxista en esa dependencia, pues su competencia no era a la acostumbrada a los programas sociales que quieran o no, Fox, se encargó de realizarlos como el Seguro Popular y Solidaridad. Tal vez a Beatriz le falto el colmillo que se necesita para crecer esa Secretaria y no depender en sus subsecretarios y gente de confianza, tampoco fue capaz de renovar una estrategia de combate a la pobreza y actualizar los criterios de la política social.
Ahora la senadora con Licencia, regresa para aprender el "arte de la política", mientras su lugar será ocupado por uno de los hombres más cercanos al presidente Calderón: Ernesto Cordero, hasta ayer subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda y sin duda, deberá aprender que ese puesto es clave pues el despliegue de políticas públicas suele traducirse en votos y la aplicación de recursos millonarios produce el milagro de la multiplicación del clientelismo político.
La Secretaría de Desarrollo Social es una plataforma importantísima y con enorme peso político, su influencia e interlocución obliga prácticamente a todos los actores políticos que pasan por sus senderos, a ser verdaderos candidatos presidenciables.
Por otra parte la Secretaria de Gobernación no pierde el ínteres y la forma de hacer negocios en lo oscuro y a contraluz, sin embargo, es necesario apuntar que Ramirez Acuña no figuró en el primer año calderonista como estrella del Gabinete; se esperaba mucho de él, sobre todo porque el pago de favores fue mucho para Francisco, sin embargo se demuestra una máxima en política " No todo lo grande es bueno, ni todo lo bueno es grande"
Hoy su puesto es ocupado por el chiquillo del Hijo Desobediente: Juan Camilo Mouriño, donde se convierte de facto en un "primer ministro con la triple función de ser el jefe operativo del gabinete; conducir la relación con los actores políticos (partidos, gobernadores y poder legislativo); y coordinar el aparato de seguridad nacional". Así expresado por Jorge Zepeda, colaborador de El Universal.
Sin duda alguna, cambios relevantes para el 2008, donde si todo apunta hacia el Norte, tendremos a Juan Camilo en las boletas del 2012 y a un Ernesto Cordero operando la maquinaria política.
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