Hace unas semanas, el caso Carmen Aristegui fue inquietante para todo el periodismo en México, y visto como una mutilación a la comunicación que existe - si es que existe- en México. Hoy por hoy, Carmen Aristegui es un referente del periodismo contemporáneo de México, sobre en su medio, que es la radio.Sin duda alguna, su carisma y su habilidad comunicóloga, ha hecho que desde su programa hayamos conocido notas como el caso Lydia Cacho, la pederastia en México y aunado a ello, el de Aguilar- Cardenal Norberto y muchos más, y que en su momento fueron parte de los acontecimientos que dieron la vuelta al mundo social y político y sobre todo, que inquietaron a las Instituciones que existen en nuestro país.
Se puede o no coincidir con sus opiniones y su estilo, pero creo que es indudablemente el reconocimiento a su opinión fresca y clara, así como a su vocación por asentar todos los hechos y las posturas de todos los actores sociales y políticos que no tienen cabida en otros espacios.
Durante el último programa como conductora de Hoy por Hoy, la periodista Carmen Aristegui señaló que por una "incompatibilidad editorial" abandona el noticiario de radio que venía transmitiendo desde enero de 2003. Algunos especulan que su salida se debe a su oposición de la llamada "Ley Televisa" y por estar de acuerdo con la reforma electoral.
En contra de todos sus compañeros, ella no estuvo cara a cara con los Legisladores, ni tampoco se prestó a ese juego estúpido de hacerle ver a la sociedad, que la reforma traería la flojera al mexicano, donde muchos defendían a la libertad de expresión, otros a los ingresos que percibirían de la publicidad pagada. ¿Cómo olvidar el espacio que le concedió a Lopez Obrador cuando todos los medios lo señalaban como un peligro para México? Entre líneas, parecía ver que ella era parte de su equipo de trabajo y /o pieza fundamental para que Andrés Manuel siguiera vivo.
Esa aberración, tuvo sus consecuencias, y tenía que pagar la factura de ello. Su salida de un programa que alcanzaba más rating que el de sus colegas fue el cobro por su necedad de ser parte de la democracia.
Carmen, hoy por hoy, se ha ganado el respeto y admiración de muchos, incluyéndome; como defensora de las Instituciones, como precursora de un modelo eficaz, laudable, y maestra del periodismo y locución, además por ser pieza clave de la información oportuna que necesitaba México.
Aristegui se le echará de menos en la radio, aunque no creo que por mucho tiempo, pues una profesional como ella, encontrará un espacio para seguir al mando. CNN podría apoyarla en esa aventura, tal como lo hizo con Grupo Imagen de quien fuera parte.
Comentarios
Sin embargo, hace tiempo que abrazó la causa de López Obrador. Ello en sí no está mal y es su decisión.
Al hacerlo, tambien debería reconocerlo, ya no podía pasar por objetiva; al hacerlo abrazó una causa frente a muchas, al hacerlo apostó a un caballo perdedor y al hacerlo, se entiende que lo hizo por convicción, lo cual es plausible.Pero hasta allí.
Lo que resulta chocante es, por un lado, que sea la verdadera 'matraquera' de López (Para usar un adjetivo que le será familiar, pues es el mismo con el que llamó López a Fox frente a Calderón).Tampoco está mal que lo sea, per se. Lo que resulta chocante es que al alinearse a López de la manera abyecta en que lo ha hecho y que a mí me sorprende, pretediera serguir pasando por objetiva cuando sabía bien que ya no lo era.Es chocante que lo deje de ser pues una cosa es simpatizar y otra hacerle la tarea en los medios a López, como vino haciéndolo en cuantos micrófonos se le pusieron en frente. Así, dejó de ser objetiva, se mire por donde se mire.
Por cierto, ni una crítica a López y mire usted que éste se merece más de una. La Aristegui optó por el mutis. ¿Objetiva? Ya.
Se nos puede decir que estaba en su libertad.Claro, también lo estamos muchos que dejamos de escucharla. Por nuestra libertad optamos por otros espacios.No nos interesaba oir a la Aristegui o , lo que es lo mismo, a la oficina de prensa adjunta de PRD. No era la función de Arisategui.
Hay que verla en CNN en español y ver cómo atropella de manera muy poco correcta ya no digamos nada democrática, a los invitados, cuando escasamente los hay que sean provenientes de partidos que no son el PRD. Parecía que daba voz los sin voz, hasta que se notó su descuido y subjetividad vergonzantes tratándose de ella, por un lado, como si fuera la oficina de TV del gobierno perredista de la capital y no un noticiero mundial e incluyente y por otra, que a los invitados no perredistas sencillamente los atropellaba. Dejé de verla, de leerla, de escucharla. Ello pues necesitamos objetividad en los medios, o al menos, ética en su desempeño. La Aristegui dejó de ofrecerla hace mucho tiempo.
De repente sale de Grupo Televisa. De repente se le llama casi casi Santa Carmen Aristegui, algo que estoy cierto ni a ella le agradaría que así se la considere.Y port supuesto, no lo es atendiendo a todo cuanto he escrito.
Aristegui sabe el juego del poder, y si ha sido víctima de él, no podrá llamarse simplemente vpíctima, Apostó al caballo equivocado y era su derecho. No supo leer que Lóppez quedó atrás y si sigue vigente, que se lo piense bien en la manera en que lo piensa seguir ayudando. Ahora, al perder objetividad se quedó sin un micrófono y sin ser ya una caja de resonancia de López. Pobre López, ha perdido una aliada incondicional. Lo demás, es lo de menos.