Es muy precipitado conocer quienes pueden ser los candidatos para el 2012, sobre todo porque en política vive el que estaba muerto, y el muerto se vuelve sombra del vivo.Obviamente tenemos el perfil de Peña Nieto, Ebrard, Beltrones, Andrés Manuel, ahora a Germán Martínez y un incipiente pero tal vez el idóneo Juan Camilo, así como uno que otro que se cuela en las esferas de más alto nivel.
Pero ¿Cómo construir una Imagen Política? ¿Cómo saber si vendes tu esencia política y la complementas con una representación de acuerdo a tu ser? El manejo de imagen de un político es tan importante para su carrera como en su capacidad de Organización. De nada sirve ser un gran activista político, un líder de masas o un hábil operador, si la imagen pública que trasmite es mala, pobre o mediocre.
Por ello, el perfil ideal de un candidato a puesto de elección popular tiene que ser estudiado, analizado y mejorado si quiere alcanzar el poder. ¿Alguien sabe cual será el efecto Peña-Nieto en el 2012? Pues en base estoy afirmando que un 70/ 80% se deberá a la imagen que representa ante los ciudadanos: un hombre de familia, soltero, con vocación, inteligente. Toda esa imagen se la han creado para fortalecer sus debilidades.
Hay que recordar que la imagen de un candidato es la percepción que tienen los ciudadanos de su carácter interno, una impresión construida a partir de su apariencia física, estilo de vida, porte, acciones, conducta y modales principalmente.
La imagen está vinculada con los términos de capacidad, honestidad, responsabilidad y carisma. Además, se asocia con la eficiencia demostrada con la calidad de persona, la seriedad en la toma de decisión y poder que puede representar. Por eso un buen político debe trabajar en mejorar la percepción que las masas tienen de su persona. Hay que conocer que " no importa quién eres, sino con quién estas y en donde estas"; tan clara es la ley de la política. Por ello, el político debe aumentar sus relaciones y contactos con otros políticos, con los medios de comunicación, grupos de interés e intelectuales de la sociedad que pretende alcanzar.
La imagen pública o política se forma gracias al esfuerzo constante, la toma de decisiones y la acción o la forma en que repercuten estas. Es decir: nadie nace con una buena o mala imagen pública, sino que se adquiere con el actuar y también, hay que decirlo, de un buen equipo de asesores. Alguien puede nacer con un buen o mal apellido, con riquezas o pobrezas, pero la imagen que emite a la sociedad se forja gracias a sus acciones. De ahí la importancia de pensar las acciones y actuar con inteligencia.
Es por ello que a Andrés Manuel lo podemos asociar con una imagen fría, perversa, su mirada refleja autoritarismo, falta de carisma, directo en sus acciones: a Marcelo como un hombre sin pros ni contras, simplemente neutral pero empezando a forjar una sonrisa en su rostro. A Peña Nieto, como un hombre familiar, que gusta por seducir a las revistas del corazón, en fin. Una multiplicidad y tela de donde cortar en la política mexicana...
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