Si nos remontamos a la época griega; Helena provocó el inicio de la guerra de Troya al acompañar a Paris, príncipe de dicha nación, a su patria. Paris la obtuvo gracias a AFRODITA, en contraprestación a haber elegido a ésta como la diosa más bella. Ante su huida con Paris, Menelao, su marido, llamó a todos los reyes de Grecia, que se unieron a él para resarcir con una guerra la afrenta de que habían sido objeto por parte de los troyanos.
Otra mujer que inspiro la división del poder entre el gran imperio romano fue Cleopatra, gracias a ella la relación entre Octavio y Marco Antonio empeorando progresivamente y a partir del año 37 el primero ya consideraba al segundo un enemigo contra el que empleó la propaganda ante el pueblo y el Senado de Roma, presentándole como un títere en manos de la reina de Egipto y en detrimento de los intereses de Roma.
Y si nos remontamos a la era medieval, no podemos dejar a un lado a Juana de Arco que por sus victorias, señalaron el fin de la dominación inglesa en Francia. El impulso que llevó a la liberación de su patria fue tal que no acabó con su muerte y hoy es venerada como patrona de Francia.
El acceso de la mujer a la política comenzó a a medidados del siglo XX, cuando se logra el acceso al derecho constitucional que nos faculta a cualquier ciudadano a votar y ser votados. En México, creo que la primera mujer que puedo señalar como parte de la vida política de nuestro país, es Leona Vicario; que durante la guerra de independencia se convierte en informante de los insurgentes y contribuye a la causa con su patrimonio. Lo mismo puedo decir de Josefa Ortiz de Domínguez.
Sin duda puedo decir que la política y la mujer hacen una dicotomía donde se conjuga "el arte de persuadir" donde hoy, la mujer entra en una legítima contienda para alcanzar la dominación y el poder mismo. La mujer y la política guardan una relación donde ambas se parecen: son coquetas, admiradas, seducen y se dejan amar.
Ambas, poseen cualidades inequívocas del porque la política y ella son sensibles al tacto, donde la forma es fondo y se distinguen entre el pecado y la bendición. Ambas se distinguen por su tenacidad al hacer las cosas, por la intuición que permite no equivocarse, la entereza que se tiene cuando la retórica hiere mas que los golpes y su sensibilidad femenina, hacen que tenga la certeza de indicarle el rumbo correcto, y donde el voto le dará el mando.
Las reglas del juego han cambiado y puedo citar a ejemplos actuales, pero la forma mas correcta, es hacer que hagan su historia...
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