
Esta historia tenia que protagonizarla solo uno: Creel se cobija detrás del poder Legislativo y demuestra que efectivamente, su remoción como coordinador de la bancada albiazul, fue por culpa de una.
Hoy se hace víctima de la censura televisiva y culpa al poder fáctico más importante de México: Televisa. Reprueba tanto la omisión como la edición que se hizo a su persona. Debemos recordar que el poder que éste medio tiene en las decisiones políticas ha sido de años, incluso cuando “El Tigre” formaba alianzas con el presidente de la republica en turno en la cual él mencionaba que era “un soldado del presidente”
¿Es valida la postura que se está tomando con el Creelgate? Validando una premisa donde en política… todos juegan a ganar. Creel por su lado, anota una victoria – sólo una- en su vida política al poner “alto” al jerarca de la televisión mexicana.
A la par de Creel, aparece el ex presidente nacional de Acción Nacional y ataca los logros parlamentarios y políticos de Felipe Calderón, asumiendo que existe un expediente negro y una restricción partidista de Germán Martínez hacia él. Además que no le gusto la forma de destituir a Santiago en el Grupo Parlamentario.
En otro campo, gana Felipe, porque no arriesga a los suyos en este pleito entre “protagonistas” sino en sacar adelante sus reformas pendientes, principalmente la energética, y sólo jinetea a Juan Camilo Mouriño como intermediario (en algo tiene que entretenerse).
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