Se acerca el primer año que Felipe Calderón tomó posesión en medio de una división social y políticamente, donde San Lázaro le decía "no" al presidente electo.Ha pasado casi un año y Felipe ha demostrado una voluntad y capacidad política de negociación para alcanzar reformas que el país necesita, pero con ciertas limitantes, ha demostrado que en ocasiones no se necesita confrontarse entre partidos, si no cabildear la fuerza de poder.
Para todos los que estudiamos las relaciones políticas, la evaluación sobre el primer año de una nueva administración publica inquieta , sobre todo porque es el inicio de las acciones que se verán reflejados en un futuro, (como se hizo en su pasado Vicente Fox y la que se esperaba su gran obra).
En poco tiempo, el primer mandatario ha iniciado su legitimación con varios sectores de la sociedad; el agropecuario, el sindical, el magisterio, las relaciones internacionales e incluso el sector político.
Aciertos considerables, éxitos contados, fracasos algunos, derrotas muy pocas, crecimiento economico casi nulo, empleos no reflejados pero si numerados, en fin, son varios temas que en su oportunidad mencionaremos como parte del estudio mismo.
Al inicio de su mandato, se llegó a la especulación sobre el maíz, producto "nato" mexicano y que es el alimento básico de millones de mexicanos, el reto era acrecentar la productividad del grano o importarlo a cualquier precio. Al parecer la vía no fue la correcta; ahora, se necesita el apoyo al campo mexicano, al agricultor, que durante años, se ha ido olvidando.
Al mismo tiempo, sabía que él era el Jefe máximo de las fuerzas armadas, y en apego a ello, uso la fuerza del Estado para combatir al narcotrafico; ésta política publica se vió aparejada por constantes bajas tanto de un lado, como el otro. El reordenar el mapa geográfico- narcotráfico no fue nada facil, si se considera la bonanza que ha traido hoy día.
En cuanto a los empleos, su lema ha estado muy por debajo de lo esperado, ser el "presidente del empleo" no refleja las estadisticas que mencionan el IMSS, pues no hay una certidumbre real, de que sean formales como tanto lo enorgullece la Secretaría del Trabajo.
El desempleo cada día es mayor y aunado a ello los jovenes egresados no encontramos un campo donde estudiamos, donde somos licenciados, maestros, doctores que su refugio es la calle.
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