Está proximamente a publicarse por Editorial Planeta, un libro de Ricardo Raphael, excelente politólogo y universitario: los Socios de Elba Esther, y que sin duda, dará detalles peculiares sobre el magisterio, el PRI, el gobierno Fox-Calderón y la educación en México.Hablar de Elba Esther es hablar de animal político encantador, misterioso, enigmatico. Su fuerza cobra brío al ser una mujer de hoy, de ambiente nato, de firmeza, pero sobre todo de astucia.
Muchos podemos hablar mal de ella, otros, analizamos el entorno y la imagen que representa y pocos conocen a la mujer que hay detrás de Elba Esther.
Su carrera podría iniciar desde la sombra de Salinas de Gortari o Miguel de la Madrid, donde su fuerza política no ha dejado de crecer: posee la red más eficaz de operadores territoriales en la república mexicana; administra, sin rendirle cuentas a nadie y generando cuantiosos recursos económicos para ella y para sus caprichos, es la dirigente de la Federación más grande de trabajadores al servicio del Estado, gobierna los destinos de su partido político en ascenso; Nueva Alianza, y ha sido cómplice de la victoria de Calderón en el 2006.
Esto y más es Elba, una mujer que no juega a perder, mucho menos a dejarse "coquetear" por aquellos que son aficionados de la política, Madrazo la sedujó, la enamoró y la traicionó..... su venganza fue peor: lo eliminó.
Su visión como maestra es apoyar a la educación en México y para ello, hecho andar su "enciclomedia", además de compromisos con un nuevo plan para maestros y estudiantes de primaria y secundaria; como sindicalista es proteger los derechos y las conquistas laborales de sus agremiados; y como política, jamás perder lo que tanto y como lo ha conquistado.
Gordillo Morales, un tema que me encantaría estudiar por la manera en que ha construido su propio mito, su historia encarada a la lucha de egos, de instintos, de eras. Independientemente del tema social, económico y político, se ha ido creciendo con los hombres más poderosos de México, eso es algo que pocas mujeres lo han hecho en el mundo contemporaneo.
Ahora disfruta su soledad en algún lugar cálido, donde en ocasiones sus gustos por las marcas llenan ese vacio de ser un "todo poderoso". Los achaques del tiempo mismo van cobrando la factura y eso, ni con todo el poder que tiene Elba Esther, será moneda de cambio para seguir disfrutando los placeres de la política misma.
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