Nos encontramos ahora ante una nueva Ley, que parece caprichosa, subliminal y hasta cierto punto restrictiva de derechos. La ley denominada Anti tabaco establece el no fumar en bares, antros, espacios públicos, restaurantes, cantinas, billares, escuelas, entre otros.Esta es una medida que viola la Constitución Política, ya que nuestra carta magna nos menciona en su articulo primero y que es la fuente y garante del respeto y derecho: "En los Estados Unidos Mexicanos todo individuo gozará de las garantías que otorga esta Constitución, las cuales no podrán restringirse ni suspenderse, sino en los casos y con las condiciones que ella misma establece" Así mismo en su párrafo tercero dice a la letra: Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
Por lo antes expuesto, esta ley viola la libertad que le da a la persona de fumar o no fumar, es esa libertad que se tiene para decidir lo que es bueno y lo que es malo, donde probablemente entra la norma moral y legal para ponerla en practica. Estoy de acuerdo que el Estado debe procurar por el bienestar colectivo y adoptar medidas propias para que la persona alcance un buen nivel de vida, sin embargo, esta Ley es inconstitucional.
Llevadas las cosas al extremo, perjudican seriamente a la sociedad: tenemos un 2 de julio y la desconfianza al IFE como ejemplos claros de una polarización de esferas sociales, y ahora se pretende ver a aquellos que por la libertad que les otorga la ley y la obligación que tienen con el Estado a pagar un impuesto del 160% -ya que esta contemplado en los primeros artículos de la Ley del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios- como villanos del cuento y a los no fumadores, como los grandes protagonistas.
Insisto, esta no es la forma eficaz, para erradicar un problema como lo es el vicio del cigarro que arroja muchas muertes anuales. La solución más factible seria reformar a la Ley de Salud, la Ley de Establecimientos Mercantiles, y demás involucradas en el ámbito de salud y comercio, a implementar un programa de prevención donde acerquemos a la sociedad y sobre todo a los jóvenes de 12 a 29 años, a conocer las consecuencias que implica el fumar, como el cáncer de pulmón, mal aliento, dientes amarillos, etc.
Así también obligar a que en todos los establecimientos, exista una placa donde indique que ese establecimiento se encuentra catalogado como lugar para fumar, y una vez ahí, la persona que requiera de los servicios, entra bajo su voluntad.
Vayamos aplicando soluciones y políticas publicas viables, no complejas, y no esperar que por ocurrencias de nuestros legisladores a que el día de mañana, por ser una población potencialmente obesa, se restringa a lugares de comida rápida a no vender productos grasosos y que causen problemas de obesidad.
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