Inicio este comentario haciendo mención de un libro que entre sus contexto afirma lo lamentable que es, repetir fracasos cuando se intenta el éxito, y esto se debe a que el camino hacia el desarrollo es el incorrecto. La política debe entenderse como algo no seguro, donde es ambiciosa y demasiado incompetente si no se sabe distribuir el poder; así, es preciso que se vuelva más real, más dinámica, y que el Estado pierda su arrogancia y entre él mismo en esa modernidad, llegue a hacer un estado modesto. Lo decía un gran politólogo, Michel Crozier en Estado Modesto, Estado Moderno y que sin duda, aplica para todas las formas que se escriben en la política mexicana, sobre todo, si queremos modernizar nuestra empresa: PEMEX.
Andrés Manuel, el loco como le llaman algunos perredistas, otros lo bautizan con "el Mesías del trópico" y algunos, sus cercanos lo llaman presidente "legítimo", hoy vuelve a ser el centro de atención ante los medios que lo tenían olvidado, pues el pasado domingo, convocó a una Asamblea en las oficinas centrales de Petróleos Mexicanos según él, para defender nuestro patrimonio.
Y conociendo su retórica política, ese hombre con mirada tirana se empeña a destruir lo que no se encuentra con su ideología, con sus principios, pero sobre todo con su gente. Es así el señor Lopez, que una vez mas, como lo ha seguido manteniendo, quiere destruir a las instituciones ya consolidadas en nuestra sociedad, alterando palabras, retórica, frases, y política cualitativa.
No quiero entrar en detalles sobre lo acontecido entre los legisladores, pues todo mundo sabía que si iban los de Nueva Izquierda es porque querían hacer el choque contra los bejaranistas; más que nada, fue una provocación e incitación por parte de corrientes perredistas. Gonzalez Garza y Navarrete sabían la jugada: ir con Andrés Manuel, era conocer el beso de judas y ellos aceptaron el precio. Ahora el Jefe Cardenas sale a la defensa del Petróleo, el más interesado en el tema - pues su padre expropio ese recurso natural a favor de los mexicanos-, y con toda la sapiencia que aun le guarda, afirma "que no se equivoquen, ni reforma constitucional ni privatizar PEMEX, solo busquemos su modernización".
Esa frase hizo que se estabilizaran los mercados nacionales e internacionales, así como a los partidos políticos que hasta ahora, todos saben que viene la reforma energética, pero nadie ha mostrado sus cartas. Por su parte, el tabasqueño no le hizo gracia que el Líder moral del PRD saliera en los medios mas concurridos, destruyendo su campaña de "no a la privatización" ya alzada y ahora, pretende lo que siempre ha hecho, construir una falsa apreciación de la realidad en pro de su causa y todo… por desestablizar al país.
Andrés Manuel, el loco como le llaman algunos perredistas, otros lo bautizan con "el Mesías del trópico" y algunos, sus cercanos lo llaman presidente "legítimo", hoy vuelve a ser el centro de atención ante los medios que lo tenían olvidado, pues el pasado domingo, convocó a una Asamblea en las oficinas centrales de Petróleos Mexicanos según él, para defender nuestro patrimonio.
Y conociendo su retórica política, ese hombre con mirada tirana se empeña a destruir lo que no se encuentra con su ideología, con sus principios, pero sobre todo con su gente. Es así el señor Lopez, que una vez mas, como lo ha seguido manteniendo, quiere destruir a las instituciones ya consolidadas en nuestra sociedad, alterando palabras, retórica, frases, y política cualitativa.
No quiero entrar en detalles sobre lo acontecido entre los legisladores, pues todo mundo sabía que si iban los de Nueva Izquierda es porque querían hacer el choque contra los bejaranistas; más que nada, fue una provocación e incitación por parte de corrientes perredistas. Gonzalez Garza y Navarrete sabían la jugada: ir con Andrés Manuel, era conocer el beso de judas y ellos aceptaron el precio. Ahora el Jefe Cardenas sale a la defensa del Petróleo, el más interesado en el tema - pues su padre expropio ese recurso natural a favor de los mexicanos-, y con toda la sapiencia que aun le guarda, afirma "que no se equivoquen, ni reforma constitucional ni privatizar PEMEX, solo busquemos su modernización".
Esa frase hizo que se estabilizaran los mercados nacionales e internacionales, así como a los partidos políticos que hasta ahora, todos saben que viene la reforma energética, pero nadie ha mostrado sus cartas. Por su parte, el tabasqueño no le hizo gracia que el Líder moral del PRD saliera en los medios mas concurridos, destruyendo su campaña de "no a la privatización" ya alzada y ahora, pretende lo que siempre ha hecho, construir una falsa apreciación de la realidad en pro de su causa y todo… por desestablizar al país.
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